"Has he lost his mind?
Can he see or is he blind?
Can he walk at all,
Or if he moves will he fall?
Is he alive or dead?
Has he thoughts within his head?
Well just pass him there
Why should we even care?"
-IRON MAN (Black Sabbath)

Es triste y doloroso ver a un ídolo que cae. Que se mantiene vivo artificialmente porque así le conviene a su su manager-esposa, a sus malcriados productos y hasta a sus ex-compañeros de grupo con todo lo que esto envuelve: más managers, abogados, roadies, ingenieros, hueseros increíblemente diestros pero hueseros a fin de cuentas, técnicos, empresarios, vendedores de cerveza y hasta nanas para odiosos perritos.
Ozzy está ahí: manteniendo a la esposa, a la familia, a dos o tres bandas y hasta a los apestosos novios de Kelly y las zorritas que quieren salir en mtv haciéndole creer a Jack Osbourne que es simpático.
Gracias a la carroñera televisión (aún hay quien insiste en presentarla como la salvadora del mundo) hemos visto a Ozzy Osbourne en su casa, medio caminando entre toda esa opulencia de plástico, muros falsos ensamblados por un diseñador de interiores y exteriores que seguramente también decoró alguna atracción mecánica en Disneyland.
Voz pastosa lejos de aquella que impactaba por burlona e intensa. Apenas moviéndose lo necesario. Los momentos que mas añora son los PROPIOS así que se mete en si mismo con el pretexto de pintar o intenta componer. Nunca ha sido un gran escritor, nunca ha sido un gran cantante y como Alex Lora, ya nos sabemos todas sus rutinas y se las festejamos. Pero su música (poca, porque en Black Sabbath eso era trabajo de Iommi, Butler y Ward salvo algunas intros y claro, las melodías vocales) musicalizaron los momentos que nosotros le dedicamos a crear, experimentar y vivir. Creo que, así como después del terremoto del '85 todos nos preguntábamos donde nos había tocado, los fanáticos de Black Sabbath siempre recordamos donde escuchamos "Paranoid" y/o "Symptom of the Universe" por primera vez.
Ahora resulta que Ozzy es cuate de dos de los personajes más dañinos en el mundo: la reina de Inglaterra y George W. Bush. Resulta que ya más que discos y canciones vende posters, dvd's con episodios de Los Osbourne, llaveros, estampitas, action-figures, lentes, calendarios, llaveros, vamos... es un Gene Simmons cualquiera. Vendedores del metro... pero millonarios. Su "reality show" le valió un Emmy, su hija se atrevió a querer ser "pop star", que bruta. Al menos la hija de Alex Lora tunde a las chismositas esas de la televisión y les fractura el cuello (¿no te dan ganas de decir "yeah!"?).
Ahora, no todo es culpa de Ozzy. ¿Y Sharon?. Sharon no escribió ni interpretó "Warpigs", ni "Black Sabbath", ni "Hole in the sky", ni "Sweet Leaf", ni "Planet Caravan", ni "Sabbath bloody Sabbath" o "N.I.B" pero recibe la lana que siguen generando. Ella, dicen, lo sacó del infierno adictivo y desde entonces Ozzy ha vendido (aparte de todas las chucherías promocionales) casi 80 millones de discos alrededor del mundo (en sus años sin Black Sabbath). Ya no depende de las drogas. Ahora depende de Sharon. Bueno, hasta las sectas religiosas compran discos o bajan rolas de Sabbath por internet para darlas de ejemplo a "sus jóvenes creyentes" de lo que no deben hacer, ni consumir, ni creer, ni apoyar.
Se asustan de que Ozzy cante "Mirame a los ojos y sabrás quien soy. Mi nombre es Lucifer, toma mi mano, por favor". No saben que es un juego. Divertido e ingenuo pero es solo un juego. Como las white-trash-ñoras bailando alrededor de una fogata semi-desnudas y tomadas de la mano con sus hijas que pronto serán groupies generosas como lo fueron ellas en su tiempo. Ofreciendo su cuerpo por una plumilla, un backstage pass o si tienen suerte, por una Gibson SG.
Ozzy ni siquiera es dueño del nombre "Black Sabbath", ese privilegio es de Toni Iommi y por eso se dio el lujo de hacer re-encarnaciones mediocres de "la mejor banda del mundo". Bueno, en sus manos llegó a ser de las peores, con vocalistas sin mística y música indefinida con la que trató de mantenerse joven rodeado de "jóvenes". Vamos, hasta la visión fantasmal que dio origen al nombre de la banda y al tema le ocurrió a Geezer Butler, ni a Ozzy ni Iommi. Pero bueno, estamos hablando de Ozzy.

1995. PALACIO DE LOS DEPORTES, CIUDAD DE MEXICO.
Algún día de 1995 a las 2 de la tarde estaba yo temblando de nervios esperando a que alguna de las decenas de personas que iban de un lado a otro gritara mi nombre. Eran las oficinas de la compañía que trajo a Ozzy Osbourne al Palacio de los Deportes de la Ciudad de México. Trabajaba en una estación de radio chingona pero al programador, al director, a los locutores y a las secretarias les valía madre Ozzy Osbourne y Black Sabbath. La onda era Oasis (creo) y La Ley (creo) y ah claro!!! R.E.M. Mmmmta madre!.
Me dieron chance de ir a la entrevista con Ozzy, no recuerdo si lo pedí o no. Me gustaría no haber ido pero ahí estaba, esperando a que esas personas apresuradas con audífonos, bermudas beige y hojas de papel se dignaran a verme y me llamaran o me dejaran pasar. Estaban también los jóvenes conductores de programas de videos y sus respectivos "crews".
No me pregunten quienes eran, no los recuerdo, solo sé que como cada año, son reconocidos por todo mundo y en una semana son olvidados. Que carrera tan desagradecida esa de VJ, verdad?. Pues ahí estaban algunos, repasando lo que le preguntarían a Ozzy...ah! porque eso sí, son fans de todo a todas horas. Tan fans tan fans tan fans que cuando se acercó Geezer Butler nadie lo peló. Geezer no iba a dar entrevistas pero se paseaba calmado en los pasadizos secretos del Palacio de los Deportes. Cuando lo ví estaba a unos 3 metros pero yo tenía prohibido moverme. Es cagánte cuando los organizadores tratan a la prensa o a los medios como si fuera un grupo de fanáticos latosos de RBD. Y más cagántes los empleados que cuidan a la "estrella de rock" de personas como tú a quien "Hole in the Sky" le ha dado fuerza para seguir enfrentando más y más empleados ignorantes pero muy, DEMASIADO, auto-valorados.
Y ahí estaba yo, en fila, esperando con mi copia del "Sabotage" en la mano, no con la esperanza de que Ozzy o Geezer la firmaran (lo harían sin pensarlo) sino con la esperanza de que los empleados de la compañía productora bajaran del cielo y me PERMITIERAN cometer semejante grosería/atentado. Una y otra vez me preguntaban "¿De qué medio vienes?". Lo entiendo porque mi cara no les era familiar (ni entonces ni ahora, lo cual es una bendición), no llevaba cámaras pederas ni tengo unas nalgotas. Además, más bien parecía fan (lo soy) y para esas personas los fans son los que menos deben estar ahí. Por suerte me acompañaba un locutor conocido y muy desenvuelto que se encargaba de socializar con toda esa banda celestial.
Un locutor de otra frecuencia ve mi disco y dice "Orale, ¿ese disco está chido?. De Sabbath nada mas tengo el Heaven and Hell pero si tengo todos los de Ozzy". Dos comentarios surgen en mi mente de inmediato: "Puro c.d." y "Se nota".
Aunque solo digo: "Si, es el mejor de Sabbath" cuando podría haber dicho "es el que más quiero".
Ozzy tarda en aparecer. Nos encierran en un cuartito con un sillón y la espera se alarga. Mi compañero hará las preguntas cuyas respuestas me sé de memoria y yo observaré a mi héroe de cerca. Poco después, aparece. Nuestras sonrisas de bienvenida, admiración y (en mi caso) agradecimiento desaparecen poco a poco al notar que Ozzy apenas y puede caminar y tiene que detenerse de los muros. Viene hasta su madre de "algo", no sé de que, pero hasta su madre.
La entrevista transcurre, apenas y le entendemos a su inglés alterado por lo que se haya metido y su tartamudeo. Recuerden que es 1995. Su "show" en mtv ni siquiera era un proyecto. La escena era triste. Más que entrevistarlo te daban ganas de decirle "A ver, Ozzy, recuéstate, cabrón. Mejor descansa porque al rato vas a tocar". De hecho la entrevista nunca se utilizó. Quien sabe donde esté. Tal vez ese DAT ha sido re-grabado con alguna entrevista a algún precandidato perdedor o alguna sección de deportes. También se hizo un enlace a cabina muy tragi-cómico.
"YO JAMÁS VIVIRÍA CONMIGO" - OZZY OSBOURNE
Recordé haber visto esta declaración en alguna parte. Todavía la tengo ahí en un cuaderno donde anoto únicamente lo que me interesa. Así es: Ozzy está muy agradecido con Sharon por sacarlo de su drogado infierno. Solo que no sé hasta que punto el agradecimiento es amor. Le pregunto si aún no le gustaría vivir consigo mismo y Ozzy primero vacila: "¿Yo dije eso?" y al responderle afirmativamente sonríe: "¡Pues solo mírame!". No quería reír con él... pero lo hice. Terminada la entrevista le muestro el disco y le ofrezco un marcador para que lo firme. Revisa la portada y dice:
-Este es un gran disco. ¿Cómo te llamas?
-WARpig
-¿Cómo?
-WARpig, como la canción que...
-Sí sí... (como pensando "pinches fans nacos-cagados")
Antes de comenzar a firmar, sus dedos dejan escapar la pluma. La recojo. Se la regreso. El acto de autografiar requirió de un gran esfuerzo motriz. Lenta y torpemente lo hizo "To WARpig. Ozzy Osbourne". Sopla directamente a su firma con ese impulso que tenemos muchos para hacer que la tinta seque, de hecho, se le va un poco de saliva, por mi está bien... ¡¡¡MUCHO MEJOR!!!. Pero Ozzy intenta quitar la saliva con su mano y solo provoca que la tinta se extienda. Le quito la portada del "Sabotage" antes de que pase algo mas y sale del cuartito. Le deseo buena suerte para el concierto pero ya va pensando en otra cosa. No sabe ni donde está, ni a donde debe dirigirse; hay personas que lo siguen con la mirada y otras que ni lo voltean a ver a pesar de que lo tienen AHI.
El Principe de las Tinieblas camina como un bebé que apenas se puede sostener.
Ozzy fuckin' Osbourne!!!
Can he walk at all,
Or if he moves will he fall?
Is he alive or dead?
Has he thoughts within his head?
La decapitación de una paloma con sus dientes: Cierto.
Mordió un murciélago durante un concierto?: Si.
¿Orinó en el muro ese conocido como "El Alamo"?: Efectivamente.
Se metió una línea de hormigas por la nariz: También.
Todas esas ocurrencias le costaron arrestos, repudio, inyecciones contra la rabia y millonarias ventas. Su descontrol en relación con las drogas provocó también que (y créanme que le busco lo "chusco" y aún no se lo encuentro) asesinara a escopetazos los 17 gatos que tenía en su casa. Esa misma adicción le costó el puesto en Black Sabbath.
"Ozzy, a mi mamá le laten tus ondas" - GEORGE W. BUSH
Aquella noche después de haber hablado con Ozzy estaba temeroso. Veía al público que llegaba y llenaba el Palacio de los Deportes muy sonriente y haciendo la señal de los cuernos-merol que, irónicamente, patentó Ronnie James Dio y no Ozzy. Creí que todos nos llevaríamos una no muy grata sorpresa: la cancelación del evento o (peor) atestiguar la decadencia de la garganta (y toda la cabeza!) de Ozzy.
El espectáculo comenzó y Ozzy la armó. El público aullaba, viejos y nuevos coreaban "Crazy Train" y "Bark at the Moon". El ingeniero de audio...bueno...la ingenieriza se esmeró y sonó bien. Hubo homenaje a Randy Rhoads en las pantallotas de video. Ozzy iba de un lado a otro enseñando las nalgas, aventando agua, escupiendo el sudor que se le cuela a la boca y escupiendo también sus "I can't hear ya!". El baterista de Faith No More es preciso y no recuerdo si Zakk Wylde tocaba la guitarra porque estuve concentrado en Osbourne y Butler. Medio Black Sabbath estaba ahí y yo jamás los pude ver en directo. Era 1995. Estaba muy lejos una reunión con sus miembros originales y más lejos el show de "Los Osbourne". No recuerdo el orden pero empezaron los acordes de "Warpigs" y comencé a llorar.
Los amigos, obvio, decían "pinche mono, se emociona porque le están tocando su rola!". Y si... era eso en parte. También lloraba porque al mismo tiempo de algo tan intenso, con el público aplaudiendo siguiendo el ritmo y cantando, recordaba las escenas de un Ozzy que no tenía ni las fuerzas para sostener un bolígrafo. Un Ozzy que para estampar su firma requería de una gran concentración.
Hoy, con mucho gusto, sigo disfrutando de lo que hizo con La Mejor Banda del Mundo. Y humildemente ahora he escrito esto como fan.
Para Ozzy Osbourne.
WARpig.
* Este texto apareció originalmente en la edición de la revista SWITCH (r.i.p.) dedicada a Black Sabbath. Saludo y abrazo afectuoso a Marcelo Luchelli y a todo su staff.