La risa del final de Batman, la de 1989, es uno de esos sonidos que nunca olvidaré. Esa pequeña maquinita que hacía reír al Joker aún después de verlo con la cara blanca manchada de sangre roja era bastante creepy. Ahora, casi 10 años después, el Guasón me vuelve a dar miedo.
Al ver "The Dark Knight" es inevitable referirse a la actuación de Heath Ledger, por más que uno lo intente o que procure reseñar esta cinta sin hacerlo. Diferente por supuesto es a la de Jack Nicholson, ¿mejor? No, es que perderíamos tiempo discutiendo y comparando. El Joker del 89 era si, sádico, como cuando quema el rostro de aquella mujer. Chistoso si, cuando se pone los lentes para que Batman no lo golpee y desquiciado, oh si que lo fue. El Joker del 08 también es todo esto, pero más, y diferente.

A continuación vienen una serie de spoilers, digo, por si no han visto la peli y prefieren enterarse de cosas de la película hasta el cine. El tic que tiene este Joker de chuparse los labios es formidable, te habla de una persona que sí esta muy malita de su cabecita. El verlo vestido de enfermera es chistoso, pero psicótico. El chiste de la desaparición del lápiz es cagado, pero violento. Ledger lo hizo muy bien y también me imagino que parte del crédito es para el director Nolan quien lo llevó al límite. Me gusta que no hay origen, que el origen se lo cambia él mismo conforme le conviene. Me gusta que en los primeros cinco minutos de la película, en el asalto al banco, te das cuenta que este wey es inteligente, un cabrón y que no confía en nadie. No me gusta que tenga cierta obsesión con los cuchillos, a pesar de que podría explicarse debido a las heridas en la cara. No me gusta que sea maquillaje lo que use, y que su piel no sea blanca permanentemente, pero supongo que en el universo Batman que Nolan está creando, un tipo con piel blanca no va, así que lo paso. No me gusta que el papel de El Espantapájaros sea esporádico, e innecesario. Pero nuevamente creo que Nolan nos está diciendo que en este universo, los villanos no tienen que morir a huevo, y no a todos tienen que meterlos a huevo a la cárcel, y que no se van a su casa a descansar y siguen rondando por ahí.
Mi única fuerte crítica a la película es que creo que llegan a complicarse un poco en la trama: de repente tenemos que si el chino, que si la mafia, que si el Joker, que si Dent, que si Fox y de repente ya no sabes ni cómo quedo el pedo del dinero. Sin embargo, forma parte de un gran guión que le da la vuelta al género de los superhéroes y que eleva la barra, no sólo para la próxima de El Caballero de la Noche, sino para las demás. Es decir, perdonen la comparación, pero Hellboy II no tiene nada que hacer al lado de esta (a pesar de que soy fan de Guillermo eh?).
La Batman del 89 era una historia de cierta manera sencilla: conocemos al bueno, y su origen. Conocemos al malo, y su origen. Conocemos el plan del malo. Se enfrentan un par de veces hasta la gran confrontación del final en la que el malo muere. Es decir, en cuanto a estructura, la cosa era más sencilla. La estructura de esta y la interacción entre todos los personajes es tremenda, e insisto, a pesar de que a veces se complica mucho y es demasiado bla bla bla, es una película que uno espera ver en este 2008. Por ejemplo, Iron Man fue una de esas películas con estructura sencilla, pero mezclada con un ritmo, mood, humor, narrativa y acción que la convirtieron en, todavía, una de las mejores del verano. Para mi, empata con The Dark Knight.
Me gusta que la moto salga del Batimovil. La pirueta que se echa en una llanta está de no mames. Me encantó cuando el Comisionado Gordon prende la luz del cuarto de interrogación y aparece Batman y le estrella la jeta al Joker contra el escritorio.
No me gustó que si tanto duda Batman para matar al Guasón, no hubiera ideado otra forma de rescatar a la hija de Gordon sin matar a Dent.
Supongo que cuando se trata de una obra tan grande y tan compleja, genera todos estos sentimientos encontrados, y que no es queja, sino al contrario, es fascinante que tenga un abanico de ideas, escenas y tramas para estarlas recordando un buen rato. Porque no se ustedes, pero la segunda vez que el Joker aparece en la cinta, para mi fue inevitable quedar asombrado, llevarme una mano a la cara como cuando quieres tragar saliva, y decir para mis adentros "Este wey si lo está logrando... El Guasón me da miedo"