El poder de las mujeres en el rock (Con la valiente colaboración de Iverna Garcés)
El poder y las mujeres son dos palabras que casi nunca van juntas. En el caso de las mujeres en el rock (de ser escuchadas, respetadas como músicas, etc.) cualquier poder que pudieran obtener se ve limitado por la imágen negativa que se construye alrededor de ellas.
-Esta imágen negativa se construye a través de la mala publicidad que se les hace, especialmente, al sobre exponer sus vidas privadas a la luz pública.
De esta manera, la atención se centra en sus vidas privadas en vez de en sus habilidades musicaleso artísticas.
-Esta exposición de vidas privadas además, se tiende a enfocar en aspectos ya condenados por la sociedad y asociados de por sí al rock, como el sexo, las drogas, y la promiscuidad.
-A pesar de que estos aspectos se acreditan al rock en general, es especialmente notorio dentro de las mujeres que se han involucrado en rock.
-Por ejemplo: CASO 1: Janis Joplin
CASO 2: Courtney Love
CASO 3: Gloria Trevi
CASO 4 Madonna
Sin embargo, sí hay casos de rock femeninos que son más digeridos y apoyados de manera positiva por los medios, las disqueras, etc. Las mujeres que no parecen (de manera física y musical tal vez) amenazar el orden o el sistema tienden a ser vistas como si fueran el único lado femenino del rock (Bjork, Ely Guerra). Ellas representan el ideal femenino y esto hace que su música sea más aceptada en el público y los medios de comunicación.
La participación de las mujeres en el rock ha ido evolucionando en las últimas décadas. En un principio su rol era ser grupi, corista o acompañante lo que siempre era visto como conflictivo entre la misma banda, los fans y la prensa.
(Yoko Ono de artista plástica y performer pasó a ser sólo la novia de John) y es muy dificil que llegen a acreditar una creedibilidad digamos al menos de iguales.
Ejemplo: Kim Gordon, Kim Deal.
El día de hoy las mujeres mantienen un rol un poco más protagónico en los escenarios.
No el caso por decir algo de Nina Hagen, Peaches o Wendy O Williams.
Fuera de esta carga negativa, personalmente el tocar no genera ni altera ningún discurso. El rock es el rock, independientemente del sexo de quien lo toque. Y mientras más nos enfoquemos en la música y no en quien toca (sexo, nacionalidad, etc.) más rápido podremos ir creando mejor rock and roll.
















