Ahora los hombres pueden saborear sexo oral cada vez que lo deseen llevando a cabo los siguientes pasos mágicos: 1) colocar su pene dentro del tubo del mecanismo de masaje; 2) escoger a la mujer que más les guste, y 3) recostarse, relajarse, mirar y... sentir… y eyaculaaaarrr!
Con sólo apretar algunos botones podrán recibir deliciosas mamadas sin provocar asco, sentir que se lo están haciendo a huevo o ver cómo asqueadas mujeres, escupen su semen.
Más de 30 chicas profesionales lamerán, succionarán, chuparán su miembro, o si lo prefieren, lo acomodarán entre sus enormes tetas, hasta hacerlos llegar al clímax.
Resulta que un grupo de científicos e ingenieros cibernéticos se reunieron para crear lo que hasta ahora en el mercado es lo más cercano al sexo virtual, hasta donde yo sé: el simulador de sexo oral.
Las sensaciones más placenteras se pueden obtener con un equipo que consta de: un tubo de plástico de aproximadamente 20 cm. de largo por 5 de diámetro, una interfase que controla los movimientos del tubo y una serie de cables y enchufes necesarios.
El sistema opera de la siguiente forma: el pene debe introducirse al tubo de plástico que contiene en su interior un mecanismo de masaje que se conecta a una interfase que controla los movimientos del aparato y ésta a su vez se conecta a una computadora.
Después de instalar el programa correspondiente, aparece en la pantalla una serie de fotografías de atractivas mujeres de las cuales habrá que elegir la que gusten para el felatio.
Una vez elegida, aparece vistiendo prendas interiores muy sexys, se acerca mirando directamente hasta hincarse frente a su pantalla y realiza el sexo oral.
El mecanismo de masaje proporciona al pene los movimientos idénticos a los que la chica hace en el video, para que se reciban las mismas sensaciones como si estuviera haciéndolo en realidad.
La idea principal es crear una conexión de lo que estás viendo con lo que estás sintiendo, sin notar ninguna diferencia entre la simulación y la realidad. Por ejemplo, hay expertas que chupan con mayor fuerza, otras con más delicadeza, otras inician deslizando su lengua por la cabeza del pene, o algunas, sobre todo las de busto grande, lo acomodan en medio de las tetas para frotarlo. Todas estas variantes se sentirán exactamente de la misma manera y al mismo tiempo con el accionar del aparato que cubre el pene.
Además, por si esto fuera poco, existe la posibilidad de regresar el video y repetir alguna sección que probablemente haya gustado más. Esto se controla igual que operar una videocasetera.
"Son tan reales, sientes que están contigo. Sin darte cuenta, acabas por hablarles, pidiéndoles cómo te hagan: ¡Así, así!, les digo, o ¡Más rápido, con mayor fuerza, no pares! Aunque no me lo crean, parece que te escuchan. Una vez le pedí a una que lo pusiera en medio de sus tetas y casualmente lo hizo, me impresionó. Es una sensación fantástica, nunca me la habían mamado de esa manera."
En esta búsqueda de recrear una reacción real, sus creadores han pensado en que siempre resulte una sorpresa para el usuario, como con una mujer en vivo.
"Cada vez que se utilice será una experiencia nueva porque las chicas se renuevan continuamente y cada una es única en su forma de hacerlo."
Hay una gran variedad para darle gusto a todos: rubias, delgadas, asiáticas, exóticas, latinas voluptuosas o con busto muy desarrollado. Estas mujeres no son precisamente preciosas modelos inalcanzables o clásicos prototipos de belleza comercial, pues parte del encanto es que la mayoría son guapas pero bastante normales, accesibles, lo que resulta más creíble aun.
Existen féminas que al tiempo de mamarte son penetradas por otro hombre, o dos mujeres que mientras se besan y acarician, se turnan para chupártelo.
"Me excita mucho ver que a la mujer que me la está mamando se la esté cogiendo otro, o que haya otra mujer chupándoselo a ella. Es como ver una película pornográfica, pero sentirla al mismo tiempo, es indescriptible. Si ver películas porno te calienta, imagina incorporar la sensación y estar dentro de la película. ¡Tienes que probarlo."
"Estamos muy orgullosos de nuestro aparato, ya que hemos dado placer a muchos hombres; llevamos varios años trabajando y cada vez lo perfeccionamos más. Nuestros clientes quedan completamente satisfechos", asegura el director de Reality Innovations, Eric J. White, quien es el único que proporciona su nombre, pues los demás científicos e ingenieros han preferido permanecer en el anonimato pues temen represalias.
"Los que nos critican no se ponen a pensar en la cantidad de personas que han encontrado y, en algunas ocasiones, conocido el placer con nuestro invento.”
"De todos es sabido que el sexo entre matrimonios no siempre es ideal, a muchas mujeres les da asco realizar el sexo oral y en algunos casos lo hacen, pero de muy mala gana, otras lo hacen, pero se retiran durante la eyaculación; otras escupen el semen y todo esto resulta muy desagradable para la relación de pareja. Con nuestra máquina de simulación, los hombres podrán disfrutar con la frecuencia que deseen."
Los inventores de este dispositivo reconocen, sin embargo, que a pesar de estar diseñado para satisfacer al 99 por ciento de los hombres en todo el mundo, existe una pequeña población de hombres con penes muy grandes a los cuales "todavía no podemos atender.”
A pesar del largo del tubo, el pene sólo entra unos doce y medio centímetros, ya que la otra porción contiene los mecanismos que mandan los impulsos de movimientos de la interfase al pene.
"Doce y medio cm. pueden sonar poco, sin embargo, estamos hablando de un felatio prácticamente real; en una boca estándar, salvo alguna garganta profunda, el miembro masculino nunca penetra hasta el fondo, y al sacarlo y meterlo a la cavidad bucal, desde la base del pene hacia la punta, una parte queda fuera del alcance de los labios. Sin embargo, aseguramos que la máquina ha sido diseñada para simular una experiencia sexual sumamente cercana a la realidad."
Los creadores de este novedoso y tecnificado aparato de placer garantizan a sus compradores por escrito la durabilidad y el buen funcionamiento, dando tres años de garantía a la interfase y un año al mecanismo de masaje y a los cables y enchufes que se requieren.
Si el tubo plástico llegara a fallar, existe una compañía que lo repara gratuitamente dentro del tiempo de garantía, salvo un pequeño costo por envío de correo. Las únicas condiciones que reclaman los fabricantes es que antes de enviar su aparato a reparación se lave perfectamente y se esterilice y que en caso de tener una enfermedad venérea o SIDA, no envíen su pieza por reglas de salubridad, sin embargo, ofrecen un teléfono para encontrar otras soluciones y resolver el problema.
Aseguran trabajar sobre la pieza utilizando guantes de látex.
Si quieren saber más sobre este invento visiten la página www.vrinnovations.com, donde podrán ver un video muy explícito y apreciar esta maravilla de la tecnología en pleno funcionamiento.
Bueno, bueno, después de haber realizado esta investigación, todo me suena muy bien, pero yo mujer me pregunto: ¿¡Por qué no se ha inventado un aparato similar para nosotras!?