Una noche por la ciudad.

Una noche por la ciudad o Adventures in Babysitting.
Fue una de las tantas salidas al cine con toda la familia, a una sala que se encontraba sobre Emiliano Zapata, y que hoy en día no recuerdo su nombre, y que hoy en día no existe más cuando ví esta película y me dejó impactado. El hecho de que nunca deje de pasar algo en la historia, la belleza de Elizabeth Shue y los chistes ideales para un tipo que en ese entonces tenía 11 añitos. Sólo 11 añitos. Pero sobre todo…la empatía.
Se trata de una joven adolescente a la cual le encargan hacerla de niñera para un niño y una niña. El güey tiene cierto crush por ella, y su mejor amigo no deja de chingarlo con que le diga a la vieja. La niña es más pequeña, y es fan, pero fan, fan de Thor. Ajá… adivinaron, y sé que está cabrón lo que voy a decir… pero me identifiqué completamente con la niña. Es decir fue un “woow o sea que si hay más fans de superhéroes, no soy el único, !no estoy sólo!".
Los cuatro (niñera, niño, amigo de niño, y niña ) tendrán que salir de la casa para ir a recoger a una amiga de la niñera que está varada en una estación de autobuses, entre varios personajes freaks que aparecen en un lugar así a altas horas de la noche. En el camino les sucederán una serie de situaciones... ochenteras. Sí…es que no hay otra palabra para describirla… porque hoy en día muchas anécdotas no serán cagadas, serán predecibles, serán exageradas… pero en ese entonces… caray, de verdad era una película que vi una… y otra… y otra vez.
El hecho de que la niñera se pareciera a una playmate de Playboy y entonces a lo largo de la película la gente la ve raro y uno hasta le pide que le firme la revista... y que el mecánico que les va a componer el coche sea un tipo altísimo, mamadísimo y con mata larga güera y la niña jura y perjura que es Thor en la vida real…
Uff…de verdad que son momentos que me podrían poner de buenas en un segundo.
Bueno, es más…debo confesar que en ese entonces… era yo un pequeño pirata. Como Dios-y los instructivos-me daban a entender, conectaba dos Betas a la televisión de mis papás y en tiempo real me hice de mi copia no oficial de “Una noche por la ciudad”. Y claro, aproveché para verla una vez más mientras se grababa. Recordemos que en esas épocas las películas no se vendían, se rentaban, y salían hasta un año o más después de su estreno en cine. Y ahorita te armas una copia en 5 minutos en un CD. En este entonces… si, era en tiempo real.
Regresando a la peli, me gustaría decirles que la vieran, pero la verdad es que no lo sé. Miren, otro clásico ochenteno por excelencia, y muy en el humor y estilo de Adventures in Babysitting fue Ferris Bueller´s Day Off con Matthew Broderick. Esta es mucho más conocida que “Una noche…” pero nunca la vi, sino hasta hace cuatro meses. Mi respuesta cuando me preguntaron “¿a poco no está poca madre?” fue “supongo, si la hubiera visto hace 20 años”.
Tons no sé, si vieran hoy “Adventures in…” se llevarían una gran decepción. Lo que si les pido, es que por favor si alguien la tiene en DVD, me la regale/venda/intercambie.
Y si alguien más la vio, pues coméntenla aquí o a elmaildepada@dixo.com.
Bueno, y todo esto vino porque hoy leí la noticia de que quieren hacer un remake de la peli. Por supuesto, de ninguna manera la veré.







